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Psicología

El experimento del Gorila Invisible: por qué vemos menos de lo que creemos

Por 3 min de lecturaActualizada el

¿Es posible que una persona no vea un gorila caminando frente a ella mientras observa una escena?

Aunque parezca imposible, eso fue exactamente lo que demostraron los psicólogos Christopher Chabris y Daniel Simons en uno de los experimentos más famosos de la psicología cognitiva.

Su investigación puso en evidencia que nuestra atención es un recurso limitado y que, cuando estamos concentrados en una tarea específica, podemos pasar por alto información que resulta completamente evidente para otros.

Este hallazgo cambió la forma de comprender cómo funciona la percepción humana y hoy tiene aplicaciones en el liderazgo, el coaching, la educación y el deporte.

Infografía del experimento del Gorila Invisible: en qué consistió, qué demostró y sus aplicaciones en coaching, liderazgo, educación y deporte, con un gorila que cruza inadvertido entre dos equipos que se pasan una pelota

¿En qué consistió el experimento del Gorila Invisible?

En 1999, Chabris y Simons pidieron a un grupo de participantes que observaran un video donde dos equipos se pasaban una pelota de básquet.

La consigna era simple: contar la cantidad de pases realizados por el equipo vestido de blanco.

Mientras todos estaban concentrados en esa tarea, una persona disfrazada de gorila ingresaba en la escena, caminaba por el centro, se detenía unos segundos, golpeaba su pecho y luego se retiraba.

Lo sorprendente fue que una gran cantidad de participantes nunca advirtió la presencia del gorila.

No es que miraran hacia otro lado. Simplemente, su cerebro estaba tan enfocado en cumplir la consigna que ignoró un estímulo completamente visible.

¿Qué demostró este experimento?

El estudio permitió describir un fenómeno conocido como ceguera por falta de atención (Inattentional Blindness).

Esto significa que nuestra percepción no registra todo lo que tenemos delante. En realidad, selecciona aquello que considera relevante para el objetivo que estamos persiguiendo.

En otras palabras:

No siempre vemos la realidad completa. Vemos aquello a lo que prestamos atención.

¿Qué sucede en nuestro cerebro?

La atención funciona como un filtro.

Cada segundo recibimos millones de estímulos provenientes del entorno. Si nuestro cerebro procesara absolutamente toda esa información al mismo tiempo, sería imposible actuar con eficiencia.

Por eso selecciona aquello que considera importante y descarta el resto.

Este mecanismo resulta muy útil para concentrarnos, aunque también puede hacernos perder oportunidades, señales de alerta o información valiosa.

Aplicaciones en el coaching

En coaching este experimento invita a realizar una pregunta fundamental:

¿Qué no estoy viendo?

Muchas veces una persona permanece enfocada únicamente en el problema.

Otras veces busca confirmar sus propias creencias sin considerar información diferente.

El trabajo del coach consiste precisamente en ampliar el campo de observación para descubrir alternativas que antes permanecían invisibles.

Cuando cambia el foco, aparecen nuevas posibilidades de acción.

Aplicaciones en el liderazgo

Los líderes también pueden sufrir este fenómeno.

Cuando toda la atención está puesta únicamente en los resultados económicos, pueden pasar desapercibidos aspectos como:

  • la motivación del equipo;
  • el clima laboral;
  • los conflictos emergentes;
  • las oportunidades de innovación;
  • los talentos que aún no fueron desarrollados.

Ampliar la mirada permite tomar mejores decisiones.

Aplicaciones en educación

Los docentes suelen concentrarse en el rendimiento académico.

Sin embargo, detrás de un bajo desempeño pueden existir factores emocionales, familiares o sociales que no siempre son visibles.

Observar más allá de las calificaciones permite comprender mejor las necesidades de cada estudiante.

Aplicaciones en el deporte

En el deporte ocurre constantemente.

Un jugador excesivamente concentrado en el balón puede dejar de observar:

  • espacios libres;
  • movimientos de sus compañeros;
  • cambios tácticos del rival;
  • oportunidades de pase.

Los grandes deportistas desarrollan la capacidad de ampliar su campo atencional sin perder concentración.

Reflexión final

El experimento del Gorila Invisible nos recuerda que la realidad no siempre coincide con lo que creemos ver.

Nuestra atención determina gran parte de nuestra percepción y, por eso, aprender a cambiar el foco puede abrir nuevas posibilidades de aprendizaje, liderazgo y desarrollo personal.

Tal vez el mayor desafío no sea mirar más, sino aprender a observar mejor.

Equipo editorial de ILCE

Notas escritas por el equipo del Instituto de Liderazgo, Coaching y Educación (ILCE), con base en investigaciones y en la práctica docente de la institución.

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