¿Qué es ser un coach?

El coach es un profesional que se encarga de acompañar a las personas en su proceso de desarrollo personal y/o laboral. Su objetivo es motivar, desarrollar espacios de confianza e impulsar al cliente a que cumpla sus metas.
¿Qué es el coaching educativo?
El coaching educativo es una disciplina cuyo objetivo es mejorar la performance de los distintos actores en el sistema educativo. Para poder hacerlo podemos trabajar en forma preventiva o postventiva sobre un montón de variables que aparecen en el ámbito de la educación.
Como elemento clave de aprendizaje en un proceso de coaching, las distinciones ofrecen una ampliación del horizonte vital y de la capacidad hacia la acción.
Una distinción es un enriquecimiento, una sofisticación de nuestra relación con el mundo y con nosotros mismos. Es la percepción del matiz, de la diferencia. Las distinciones resultan tan complejas como nuestras interacciones con la realidad y las personas.
Con las distinciones abrimos nuevas opciones y alternativas. Implican riqueza y profundidad, facilitan la visión del futuro como un espacio de intervención. Una distinción es, por lo tanto, una posibilidad de acción. Durante las clases en vivo veremos varias distinciones, y también podrás encontrar otras en el material de la plataforma.
¿Cuáles son los principios del coaching educativo?
El coaching educativo se basa en los siguientes principios o pilares:
- Atención individualizada. La clave de esta técnica radica en la personalización de la misma. Por ejemplo, la motivación de un estudiante que presente altas capacidades creativas no será la misma que la de otro al que le apasionen las matemáticas o un tercero altamente implicado con el medio ambiente. El profesor coach debe ser capaz de satisfacer las necesidades de cada estudiante y aportarle las herramientas que le permitan exprimir, al máximo, su potencial.
- Juicios. A la hora de desarrollar el coaching educativo, la mente del docente debe ser como una hoja en blanco, sin establecer juicios de valor sobre los alumnos. ¿Hacia dónde va a guiar un maestro a un alumno si no confía en sus capacidades? No hay que olvidar la influencia del efecto Pigmalión, una teoría desarrollada por Rosenthal y Jacobson en el ámbito educacional que establece que las expectativas del profesor respecto a un alumno son determinantes en el comportamiento de dicho menor.
- Autoconciencia. Se trata de un proceso reflexivo, en el que los estudiantes analizan sus fortalezas y debilidades, sus intereses, sus limitaciones, sus dificultades, sus deseos y sus expectativas para comprender dónde se encuentran y hacia dónde quieren llegar. De hecho, muchos estudiantes fracasan, no por falta de capacidad para el estudio, sino porque no han descubierto el para qué del aprendizaje.
- Responsabilidad del coachee. Una vez que los estudiantes tienen una visión clara sobre sí mismos, se genera un sentido de la responsabilidad, en el que las órdenes o directrices del docente se convierten en implicación personal del estudiante. Ya no aprenderán por obligación, sino porque desean hacerlo; los logros incrementarán su autoestima, impulsándolos hacia una espiral positiva de superación.
- Retroalimentación constante. Es uno de los aspectos indispensables para que el coaching educativo funcione. Esto supone, por un lado, que el docente debe prestar gran atención a la evolución de cada alumno, de modo que pueda detectar los avances o frustraciones de los participantes, y por otro, que debe generar un clima participativo en el que los estudiantes puedan expresar sus sentimientos libremente, como paso esencial para tomar conciencia de la situación actual.
Posibilidades laborales de los coaches educativos
1. Conversaciones 1 a 1
Son los procesos de conversaciones más conocidos y difundidos como profesionales. El coach trabaja individualmente con el cliente (docente, director/a, estudiantes, etc.), quien antes de comenzar su proceso determina cuáles son los objetivos que quiere lograr. Antes de empezar se define la famosa brecha entre la situación actual del cliente y la situación ideal a la que quiere llegar. En compañía de un coach, que con las herramientas que posee (distinciones y competencias) facilita que el cliente pueda articular eficazmente su declaración de objetivo de proceso.
2. Procesos grupales
Los procesos grupales ocurren dentro de empresas, organizaciones, instituciones, etc., y en ellos se trabaja con el observador grupal, en vez de con el observador individual como ocurre en las conversaciones 1 a 1.
Aquí la necesidad de lograr determinados objetivos depende de varias personas, por lo que es importante también el acuerdo inicial para que todos los involucrados estén en la misma página. Hay diversas dinámicas que se pueden trabajar con outdoors o indoors para efectivizar las relaciones que hay en ese sistema y así avanzar como equipo hacia la meta.
3. Conferencias
Como coach, otra forma de desarrollo profesional es dictar conferencias sobre temas relevantes al coaching o a cualquier problemática que se desee, aplicando como herramienta las distinciones y competencias del coaching.
4. Formación
Formar a otras personas como coaches y acompañarlas en sus procesos de certificación y desarrollo profesional.
5. Integración a otras profesiones
El límite de aplicación de las herramientas de coaching lo propone cada uno de nosotros, ya que distinciones de comunicación, pedidos, ofertas, compromiso, acuerdos, escucha, presencia, etc., son necesarias en todos los ámbitos de la vida personal y también profesional.
En conclusión
El coaching educativo abre muchas posibilidades dentro del campo laboral. Aquí mencionamos solamente 5, pero seguramente entre nuestros lectores aparecerán más desde su creatividad e innovación.

